Matilde, la más fecunda compositora

Además de valorar la faceta de cantautora y compositora musical del reciente Premio Nacional de Cultura, la autora nos regala una información antes al alcance de pocos: la lista completa de sus canciones.

Beatriz Rossells Historiadora

Muy celebrada en estos días como poeta, no hay que olvidar que Matilde Casazola ha logrado armonizar una vida dedicada a la poesía y a la música. Así, de acuerdo a su propia visión, su obra musical se concentra en la canción poética. 

La larga lista de creaciones musicales de Matilde que aparece en esta página (¡86!), consigna sólo las ya editadas y dadas a conocer al público, pues la cantautora guarda inédita una cantidad semejante. 

No había existido en Bolivia una compositora de creatividad tan extensa y consistente, y cuyo corpus musical sea tan festejado y apropiado por gente de diferentes generaciones. Su trayectoria es motivo de orgullo para los bolivianos y se hace largamente justificado el reconocimiento que le acaban de conferir: el Premio Nacional de Cultura 2017.

En esta  lista de canciones de Matilde se puede ver que una mayoría está dentro de lo que se denomina "proyección folklórica”, mientras otra buena parte pertenece a la canción poética como tal, sobre temas trascendentales o pequeños episodios de la vida cotidiana; preocupaciones inherentes al ser humano, la vida, la muerte, los caminos... 

Las composiciones que más conmueven el corazón de las personas que han nacido o vivido en esta tierra, son sus bailecitos y cuecas, que se han convertido en una especie de himnos conocidos por gran parte del público. Estas melodías están enraizadas en formas musicales tradicionales de Chuquisaca, en específico, y Bolivia en general. Junto a la cueca y el bailecito abundan los "aires” o ritmos derivados y correspondientes a estos géneros y, por supuesto, el huayño. Luego, en orden de aparición en su cancionero, no se hallan pocos yaravíes, polkas, taquiraris y valses.

Al amor y al desamor, sentimientos universales -¿a quién no se le alternan penas y esperanzas a lo largo de la vida?-, Matilde les canta como nadie en temas emblemáticos como Como un fueguito, El contraste, El dueño, El lucero de tu pecho, Quimera y Rosa de tiempo. 

El amor como centro de la vida

¿Una de mis favoritas? Tanto te amé, una canción dedicada al sentimiento extraordinario que es el amor que aparece veloz y furtivamente se va. Quien haya dado en su existencia supremacía al amor, sentirá esta canción como propia. Quien juega su vida al amor puede ganar o perder, y al perder, parece perderlo todo. Apelar a todos los astros, a la naturaleza, al canto, al grito, al agua, al mar buscando el amor perdido o el alivio a la pena. Errar por los desiertos preguntándose qué fue de la ternura vivida, convertida ahora en ausencia u olvido; es como un viaje del cielo al infierno.

La pregunta: "por qué tu amor, por qué mi vida en la tuya” es estremecedora, allí se juega el destino personal, donde no están presentes conveniencias ni arreglos. Gracias, Matilde Casazola por este maravilloso regalo musical.