Islamistas se financian con el tráfico de órganos

Los islamistas radicales del Estado Islámico (EI) financian parte de sus actividades a través del tráfico de órganos humanos procedentes, en su mayor parte,  de personas secuestradas de entre comunidades étnicas minoritarias o combatientes fallecidos, según  concluyeron  fuentes médicas. 

La información procede del doctor Siruwan Al Mosuli, otorrinolaringólogo de Mosul (Irak), que destapó  la existencia de una red clandestina de tráfico de órganos que comenzó  con la contratación de doctores extranjeros a sueldo del grupo yihadista y que genera  importantes beneficios a los insurgentes.

Estos doctores trabajan separados de los médicos locales pero sus actividades no han pasado desapercibidas entre la comunidad médica de Mosul, según explicó Al Mosuli al portal web Al Monitor, citado por el diario  The Washington Post. 

Estos médicos trabajan con rapidez sobre los cuerpos que reciben y los órganos son inmediatamente enviados fuera del hospital con destino a sus compradores, tanto locales como extranjeros. Al Mosuli, en otras declaraciones al portal BioEdge, asegura que el ÉEI cuenta con un grupo "especializado únicamente en el tráfico de órganos”.

La denuncia del doctor  Al Mosuli tiene precedentes en el marco de la actuación de los grupos yihadistas en Siria e Irak. 

El diario sirio Al Watan señala que se tiene constancia de más de 18.000 casos de tráfico de órganos en el norte del país, donde combate el Estado Islámico contra el Gobierno de Al Asad.