FINALIZA LA OPERACIÓN DE RESCATE DE LOS NIÑOS FUTBOLISTAS Y SU ENTRENADOR DE LA CUEVA EN TAILANDIA

Resultado de imagen para FINALIZA LA OPERACIÓN DE RESCATE DE LOS NIÑOS FUTBOLISTAS Y SU ENTRENADOR DE LA CUEVA EN TAILANDIAEn Tailandia, ha finalizado la operación de rescate del equipo juvenil de fútbol que estaba atrapado en una cueva inundada en el norte del país. Puesta en marcha este 8 de julio, la misión duró tres días y culminó con la evacuación de los 12 niños futbolistas y su entrenador, según ha informado la Fuerza Especial de la Marina tailandesa en su página de Facebook.

A pesar de que inicialmente se evaluó que el grupo atrapado podría quedarse en la cueva durante cuatro meses, los esfuerzos de los equipos de rescate permitieron culminar exitosamente la misión en tres días.

En la primera operación, durante la cual fueron evacuados cuatro niños, participaron diez rescatistas. Cada uno de los menores fue acompañado por dos buceadores, mientras que dos rescatistas más estaban de reserva. El operativo duró aproximadamente diez horas. El camino desde la cueva hacia la salida –que es de 3,2 kilómetros y está lleno de agua turbia y pasadizos estrechos– fue recorrido por los buceadores más rápido de lo planeado.

En el segundo día de la operación, también fueron rescatados cuatro muchachos. Un equipo de 18 buzos tailandeses e internacionales apoyados por al menos otros 80 rescatistas  lograron finalizar la misión dos horas más rápido que la operación del domingo. Todos los niños rescatados fueron llevados en helicóptero a un hospital local.

El jefe de operaciones de rescate, Narongsak Osatanakorn, señaló el lunes que no podía garantizar que las últimas cinco personas atrapadas serían evacuadas el siguiente día de la misión. A pesar de las dudas, los últimos cuatros niños y su entrenador fueron sacados a la superficie este martes, 10 de julio.

Durante los tres días de la operación, el doctor australiano Richard Harris permaneció en la cueva con los niños. Al comenzar cada misión, el medico bajaba a la cueva con los buzos y rescatistas para dar la aprobación médica antes de que cada niño fuera evacuado. Y continuaba con el equipo hasta que cada misión se completaba.

El riesgo que supone el camino desde la cueva fue confirmado por la trágica muerte del socorrista tailandés Saman Kunan, de 38 años, quien falleció después de caer inconsciente durante la inmersión de regreso de la cueva, a donde llevó balones de oxígeno.